miércoles, 24 de septiembre de 2014

John Frederick Olsen Alias “Lawman”

HISTORIAL John Frederick Olsen Alias “Lawman”

John F. Olsen nació en Detroit y es el hijo único de una familia de clase media, los cuales eran trabajadores de la Corporación Omnicorp, que controlaba la ciudad de Detroit, para ser más exactos, eran los propietarios de la ciudad.

La posición de su familia le permitió recibir una buena educación, en la que destacaba por su talento musical y que lleno de orgullo a sus padres al recibir una beca para estudiar en la Escuela de Música Eastman (Universidad de Rochester, Nueva York), donde aprendió a tocar jazz con la guitarra y alcanzó cierto renombre en los círculos musicales más conservadores por su forma de tocar que recordaba a los grandes guitarristas negros del siglo XX como B.B King o John Lee Hooker.

La relación con sus padres y el resto de la familia siempre fue respetuosa y cordial, ya que trabajaron muy duro para que su hijo se graduará en la Universidad. John siempre les estará agradecido por ello.

Durante su etapa universitaria entabló amistad con Madeleine Ross, una joven que estudiaba periodismo y que realizo varias críticas de sus actuaciones para la revista de la Universidad.
Otra amistad es el Detective Dan Kowalsky. Su relación es más parecida a la de un mentor y se fraguó durante varios años en los taburetes de los bares donde John actuaba y Dan acudía como buen amante de la música Jazz que era. Durante esas conversaciones que duraban horas, John adquirió su fuerte sentido de la Justicia.
Gracias a su carácter extrovertido y cercano nunca tuvo enemistades durante su etapa universitaria o en sus primeros años adultos.

Actualmente John sigue trabajando como músico en los locales nocturnos de Detroit y en ocasiones es contratado como músico profesional de algún cantante a escala nacional.

Fue en una de estás giras, donde se enamoró por primera vez y esa relación marcaría un punto de inflexión en su vida.
La primera vez que vio a Catlyn, más conocida por su nombre artístico “Kat Lyn”, él sólo era otro músico más que tocaba para ganar dinero y poder seguir tocando con sus amigos en el bar de O’Sullivan. Pero cuando escucho su voz, supo que ya no tocaba por ese motivo, ahora sólo deseaba poder estar cerca suyo, llamar su atención con la música y poder conocer a la verdadera persona detrás de la cantante. Durante toda la gira se esforzó en destacar, en conseguir que sus conciertos fueran memorables y se aplicó al máximo, consiguiendo el reconocimiento de los críticos musicales.
Y al final de la gira, conoció a Catlyn. Hablaron durante horas y descubrieron que tenían mucho en común, ya que ella también había estudiado en la misma Universidad (era cinco años más joven que él) y gracias a que un representante musical la escuchó en el metro de Nueva York pudo empezar su carrera como solista. Después de varias horas hablando no fue necesario decir nada más y se fundieron en un abrazo que duró minutos y finalmente se besaron.

John vivió seis meses magníficos al lado de Catlyn, hasta la mañana en que unos matones procedentes de Nueva York entraron en su casa y la mataron a golpes, desfigurándole el rostro.
Fue él, quién encontró el cadáver, cuando regresó a casa después de una pequeña gira de conciertos con su grupo de jazz. No pudo hacer nada por ella, la paliza fue tan descomunal que apenas pudo reconocer el cadáver, si no fuera porque llevaba la pulsera que le regaló por sus primeros seis meses.

La policía determino que fue un robo con fuerza y que terminó en homicidio no premeditado y se archivo el caso pocos meses después.
Pero John sabía la verdad. Catlyn trabajaba para la mafia rusa de little Odesa en Nueva York, era una inversión que les permitía blanquear dinero negro obtenido de asuntos turbios y la mataron cuando se tomó un descanso de seis meses, por estar a su lado. La mataron por su culpa… ese pensamiento resuena todavía en su mente. Ese día nació otro hombre.

Se propuso combatir el crimen, pero nunca se rebajaría a matar a nadie, sabe que Catlyn detestaba la violencia y no se perdonaría nunca fallar a su memoria.
Durante dos años aprendió técnicas de combate, pilotaje, subterfugio y todas las habilidades que fueran necesarias para iniciar su carrera como Vigilante.
Nadie conocería su identidad, nadie sabría que el músico agradable y talentoso era en realidad “Lawman”.
Se propuso una meta: Combatir el crimen y defender la verdadera Justicia, todo aquel que elude a la Justicia, no podrá eludirlo a él.

Con los conocimientos adquiridos y gracias a sus ahorros, construyo un traje de polímeros que le protegería de impactos de bala y de otros golpes. También ideo unos bastones metálicos que pueden descargar 20.000 w de potencia.
Ahora ya tenía el equipo necesario y las armas adecuadas para cumplir su tarea, sólo debía aplicar sus nuevos conocimientos. Su primer objetivo fueron los miembros de la mafia rusa y no se detuvo hasta que el último de sus miembros pidió perdón y reconoció ordenar la muerte de Catlyn delante de una cámara.

El problema fue que no midió el peso político de la mafia y en el gobierno del Estado de Nueva York y en poco tiempo las Agencias Federales lo persiguieron considerándolo una amenaza pública, aunque la gente de Nueva York y finalmente Detroit donde se refugió, lo consideran un héroe por defender la verdadera Ley.

Aspecto Físico:
Altura: 1,75 cm
Peso: 61,59 Kg
Talla: 6
Ojos: Castaños

Pelo: Rubio

Enlaces de Hoja de Personaje y del Historial: 
https://drive.google.com/file/d/0B_XOMcVEIVBeQlpFZV9Ncy0zUGs/edit?usp=sharing
https://drive.google.com/file/d/0B_XOMcVEIVBedldZVzA4OVBiTUE/edit?usp=sharing